Editorial
Sobre triunfos y objetivos
Los últimos dos triunfos de Huracán, provocaron en nuestra gente, la sensación inequívoca del orgullo indisimulado.
Ganarle en menos de una semana, a los equipos que en el torneo pasado se coronaron campeón y subcampeón respectivamente, generó nuevamente la discusión en distintos ámbitos de “para qué está este Huracán”
¿Para zafar del fantasma del efecto ascensor?, ¿Para buscar un lugar en las copas continentales?, ¿Para intentar la hazaña de reeditar un título profesional en primera división, que se nos niega desde hace 35 años?
Habrá que poner la pelota contra el suelo, dormirla bajo la suela y ojear el panorama. Ser cautos en el análisis, y no perder de vista los objetivos primordiales.
El Globo, antes que nada, debe volver a ser. Es decir, reinsertarse en el concierto futbolero, recuperando protagonismo. Que los rivales vean a Huracán como un escollo duro de sortear, generar respeto y temor.
Con algunos abanderados, y unos cuantos escoltas, este plantel parece estar conformado por hombres que desconocen los límites que impone la mediocridad. Es un equipo que, jugando bien o mal, parece ir siempre a más. A menudo, da la sensación, que cuando llegan al vestuario, estos tipos no le quedan fuerzas ni para sacarse las medias.
Y encima la gente… Usted, vos, yo. De un tiempo a esta parte, se ha creado una mística de aliento permanente, de un ida y vuelta entre hinchas y jugadores. Vos me das tu sacrificio desde la cancha, yo devuelvo aliento desde la tribuna y viceversa.
A partir de allí, todo es posible. No negarse a nada. Porque además existe un plus, un extra, para nada desdeñable.
¿Alguien en su sano juicio, será capaz de negar la buena estrella de nuestro Presidente?
Se le podrán discutir una y mil cosas a Carlos Babington. Se podrá dudar y disentir sobre sus métodos de conducción, sobre algunos rasgos autoritarios en su gestión, de su escaso apego a la delegación de tareas… Pero ¿Quién le quita el aura ganadora que significa haber sido campeón en primera como jugador, haberle dado al club dos ascensos como técnico y uno como presidente?
Es entonces, cuando la suma de factores nos permite a los hinchas del Globo, soñar.
Desterrar para siempre los fantasmas indeseables, llegar a Sudamérica, vivir la alegría de un campeonato.
Objetivos. Uno es primordial. Huracán es inviable fuera de la primera división.
Otro más audaz, posicionar al Globo en la esfera continental.
El último, el gran sueño, el de todos, el tantas veces postergado, podrá esperar.
Por ahora, sólo por ahora.Gustavo Quinteiro

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