
Editorial
Alguna vez hemos aprendido en la escuela, que la ley de la oferta y la demanda rige sistemáticamente la fluctuación de los precios de los productos o servicios ofrecidos en el mercado.
Es por eso que el oro y el bronce, ambos dorados y brillantes, no valen lo mismo, ya que mientras el primero es encontrado en la naturaleza en forma escasa, el segundo es hallado con absoluta mayor facilidad. Es decir la oferta de bronce, es sensiblemente mayor que la de oro, y por eso su valor es menor.
Asimismo un producto puede variar su precio, en relación a la necesidad que el mercado, es decir, los consumidores, tengan de él. Por sólo dar un ejemplo un bidón de agua mineral, no podrá jamás tener igual precio en el Sahara, que en Buenos Aires. La altísima demanda de los agobiados habitantes del desierto africano, harán subir el precio del líquido elemento a niveles superlativos.
Pero también existe otro motivo para hacer subir un precio. Una argucia, una trampita de la ley del mercado, que es agregarle valor a un producto. Cambiarlo, aggiornarlo, adornarlo, revitalizarlo, y fundamentalmente PUBLICITARLO, darle marketing.
Entonces el producto de siempre, el de toda la vida, ahora aparecerá como nuevo y se le creará al consumidor (aún de manera ficticia) la necesidad de obtenerlo. De cualquier manera, a cualquier precio.
Leyendo las noticias de esta semana, nos enteramos que la cuota social de Huracán aumentará un 40%, a partir del 1 de abril.
Aplicando lo aprendido en la escuela, tratamos de razonar, de dilucidar, a que aspecto de la ley de la oferta y la demanda responde este aumento.
¿Será que los cupos de asociados están saturados y Huracán necesita, a través del aumento de la cuota, disminuir su masa societaria, para evitar el colapso de sus instalaciones?
¿Es probable, que ante el aluvión de solicitudes nuevas, Huracán aumenta su cuota, al efecto de mantener un alto nivel de sus socios, siendo estos integrantes de la capa conocida en el mercado como abc1, es decir los de mayores ingresos?
¿O es tal vez, que como Huracán ahora tiene un equipo plagado de estrellas, su economía saneada, la sede social impecable, y la quemita en un estado brillante, y el estadio a la altura de los más modernos y confortables, bien vale pagar una elevada cuota social, para disfrutar de todas estas bondades?
Si usamos un poquito la cabecita, y dejamos la ironía de lado, rápidamente nos daremos cuenta que el aumento de la cuota social no obedece a ninguna lógica del mercado. Es arbitrario, y si se nos permite la soberbia… poco inteligente.
En Julio del año pasado, la cuota había aumentado un 25%, incremento lógico tras el anhelado ascenso. Sin embargo la admisión de nuevos socios, no alcanzó las expectativas menos optimistas. Esperamos que ahora, tras este nuevo incremento, no se produzca el efecto inverso.
Desde esta humilde tribuna pedimos un sacrificio más a la gente de Huracán. Pagar más, por lo mismo, o como decía Cacho Di Nome: A Huracán todo, sin pedirle nada.
Gustavo Quinteiro
Globo de mi vida.
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